viernes, 28 de octubre de 2011

Del libro físico al libro digital: adaptación de contenidos al formato multimedia interactivo.

Hoy en día, uno de los grandes retos a los que se enfrentan las editoriales tradicionales es el de aprender a sacar provecho al nuevo medio y generar productos adaptados a los nuevos canales de venta que el mundo digital les ofrece.

Y esto es especialmente interesante en todo lo que refiere a literatura infantil, dado precisamente a que este tipo de libros suele contar ya con un alto desarrollo visual.

La gran mayoría de los casos han optado por realizar una conversión bastante sencilla de interactividad, compuesta generalmente por la reproducción de un sonido o el leve movimiento de una imagen, en el momento que el niño o la niña tocan la pantalla. Pero las posibilidades no se quedan allí. Hoy quiero compartir un ejemplo muy interesante de adaptación de un libro infantil. Para empezar, conozcamos su versión física.



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Y a continuación veamos la adaptación final que se ha realizado del mismo. Como se puede apreciar, la interactividad propuesta por esta aplicación va más allá de tocar una pantalla y que sucedan cosas. Se trata, en resumidas cuentas, de lograr que el niño o la niña sientan que pueden conectar con el contenido del libro, el cuál cobra vida mágicamente gracias al movimiento del personaje y al sonido.




Vale, cierto es que en gran medida esta conversión ha implicado la transformación de un libro con texto en una animación. Pero mantiene muchas de las actividades que este tipo de libros tiene en su formato tradicional tal como puede ser el colorear una imagen.

Además, al final también se trata de poder generar nuevos canales de venta para el material del que disponemos, aunque esto pueda implicar ampliar nuestro actual modelo de negocio incorporando nuevas líneas de desarrollo.

¿Tú que opinas?



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